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Unas tijeras en la Algeciras bajomedieval (1344-1379)

Este año celebramos el Día Internacional de los Museos exponiendo, por primera vez, una pieza poco habitual: unas tijeras con más de seiscientos años de antigüedad. Solo seis yacimientos andalusíes pueden presumir de contar con un ejemplar semejante. La arqueóloga María Sánchez la descubrió bajo la emblemática Casa Millán, junto a la Plaza Alta de Algeciras, en el interior de un edificio de la segunda mitad del siglo XIV.

Estas tijeras se han documentado en el relleno de una fosa de la segunda mitad del siglo XIV, época en la que la ciudad estuvo tanto en manos castellanas (1344-1369) como nazaríes (1369-1379). Debido a las dificultades para la conservación del hierro, el material con la que están fabricadas, realizamos un diagnóstico previo mediante rayos X para evaluar su estado e identificar los límites de la superficie conservada y las zonas más frágiles. El tratamiento consistió en la limpieza mecánica de los productos de alteración, la inhibición de la corrosión, la unión de fragmentos y la aplicación de una protección superficial final.

Introducción
Estas tijeras fueron descubiertas en el año 2021, en el transcurso de una intervención arqueológica preventiva dirigida por uno de nosotros en el casco histórico de Algeciras, concretamente en la calle Ventura Morón, nº 1 (Sánchez 2026). Esta parcela se halla a intramuros de una de las dos ciudades medievales de Algeciras, la que las fuentes islámicas denominan al-Ŷazīra al-jadrā’ y las castellanas Villa Vieja.
Debido a su delicado estado, trasladamos la pieza al Laboratorio de Prehistoria de la Universidad de Cádiz (LABAP) para realizar un tratamiento de conservación y restauración.

Contexto arqueológico
El hallazgo se produjo en el sondeo A2, situado en el extremo suroeste de la parcela, que en este lado tiene fachada a la calle Teniente García de la Torre.

Las tijeras se documentaron en el interior de un depósito (UE 46/48) que rellenaba con material constructivo una fosa (UE 51) practicada en el suelo de un edificio de la última fase medieval. La crujía sur de esta construcción estaba pavimentada con un mortero de cal que se dispuso sobre un nivel de preparación (UE 49) en el que se ha documentado, como principal indicador cronológico, el fondo de una forma abierta con cubierta estannífera realizada en los alfares de Paterna. Esta pieza permite fechar su construcción a partir de la conquista de la ciudad en 1344, momento en el que comienzan las importaciones de loza valenciana en la ciudad.

El relleno de la fosa puede también fecharse dentro de esta horquilla gracias a otros marcadores, entre los que se incluyen varios fragmentos de olla del tipo de pestaña y cazuelas de borde en ala bífida con visera desarrollada, que son muy característicos del repertorio de cocina de este período (Jiménez-Camino y Bernal-Casasola 2018: 741-742, fig. 26.1 y 26.4). Finalmente, la estancia sufrió un derrumbe generalizado en el que se documentaron tejas, ladrillos y tapial que delatan la técnica constructiva empleada en la parte no conservada de la vivienda (UE 5/7). Un dinero novén de Alfonso XI acuñado en la ceca de Burgos permite concretar la datación de este estrato en un momento posterior a su fecha de emisión entre 1332 y 1334 (catalogado como Imperatrix A11:1:8: Mozo y Serrano 2021) y anterior al abandono definitivo de la ciudad en 1379 d.C.

[Figura 1] Localización de la intervención (© RJC).

Descripción
La pieza está realizada con hierro y tiene unas dimensiones de 15,7 cm de largo, 5,9 de ancho y alrededor de un centímetro de grosor.
Está compuesta por dos hojas que pivotan sobre un eje central, aunque en este caso las concreciones impiden distinguir el tornillo que las articula. En un extremo de cada hoja se halla el filo y en el opuesto el ojo que se forma al doblar la lámina de metal sobre sí misma, lo que facilita su sujeción con los dedos. El sector entre el tornillo y el seno es curvo.

 – Noticia EUROPA SUR – 

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